ENSEÑAR A LOS NIÑOS/AS A TENER UNA ACTITUD POSITIVA ANTE LA VIDA

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Las personas que adoptan una actitud positiva ante la vida, son aquellas que consiguen aprender, crecer y motivarse ante los desafíos de la vida. Son personas que no destinan ni gastan sus energías en dominar y controlar su entorno, familia o amigos, sino a encontrar una manera armoniosa de funcionar dentro de él.

Podríamos decir que adoptar una actitud positiva ante la vida consiste fundamentalmente en transformar la adversidad en un desafío que puede proporcionarnos satisfacción al afrontarlo.

Siempre podremos ver “la botella medio llena o medio vacía” dependerá de nosotros, del juicio y/o interpretación que hagamos de esa circunstancia, acontecimiento etc… así como de la acción, respuesta, actitud que adoptemos ante ello.

La actitud adoptada, la suma  de estas actitudes hacia las pequeñas cosas que nos pasan, serán la que de alguna manera forjarán nuestros éxitos o fracasos en la vida, no sólo desde un punto de vista social o profesional, sino también desde un punto de vista personal.

Si te sientes dolido, molesta, enfadado etc.. por las cosas externas que te suceden, piensa que en realidad no son estas cosas las que te molestan, sino tu propia interpretación y juicio acerca de ellas.

Enseñando a nuestros hijos/as a adoptar una actitud positiva ante la vida

Para que nuestros hijos/as aprendan a adoptar una actitud positiva ante la vida, es preciso que los padres seamos capaces de transformar cada contratiempo, cada dificultad, en una oportunidad maravillosa, en un desafío al cual es preciso buscar soluciones alternativas al enfado y a la frustración. Por ejemplo “Está lloviendo y no podemos ir al parque, ¿Qué os parece si en lugar de ir al parque…., vamos al cine? o  le decimos a tu amigo que venga a jugar a casa? o aprovechamos para hacer un pastel juntos?…etc..

Es importante que esta actitud positiva seamos capaces de aplicarlas en el trabajo diario, es decir en casa, en el coche, de excursión etc… se trataría de convertir cada pequeño contratiempo en una experiencia nueva gratificante mientras se hace, aunque a primera vista no parezca fácil, por ejemplo “Estamos en un atasco en la carretera…, ¿Qué os parece si paramos en esa cafetería, parque etc… un rato mientras se disuelve el atasco? Se trataría por tanto de cambiar la forma de percibir los contratiempos, dificultades, de ver en ellos los desafíos que cada día nos depara, y aprender de  estas dificultades.

Con ello no quiero decir que no seamos conscientes de la dificultad del problema de no ver las consecuencias negativas que conlleva. No se consigue nada minusvalorando la situación que se debe afrontar, pero sin duda nos resultará mucho más fácil si transformamos nuestra percepción del problema, si conseguimos buscar las mejores soluciones, delimitar el problema y valorar su verdadero alcance, ya que entonces conseguiremos que lo que es una piedra en el camino, se convierta en un estímulo para saltarla.

ENSEÑAR A LOS NIÑOS/AS A TENER UNA ACTITUD POSITIVA ANTE LA VIDA

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