Terapia infantil

Terapia infantil

La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.
(Jacques Rousseau)

La infancia y la adolescencia es un momento especialmente importante en el desarrollo humano y puede comportar la aparición de un conjunto de alteraciones y/o trastornos en los que la expresión de sus signos y sintomatología se ajusta a las características propias de las edades en que aparecen.
Frecuentemente los padres se preocupan ante reacciones o comportamientos de sus hijos que son completamente normales y forman parte de su proceso evolutivo y, sin embargo, muchas otras problemáticas pueden pasar inadvertidas.
Es importante detectar a tiempo cualquier alteración que pueda presentar el niño/a y adolescente, especialmente aquellas que tienen una presencia más acusada en ciertas etapas del desarrollo madurativo y que pueden estar asociadas a problemáticas de tipo adaptativo, relacional, emocional o de conducta, para poder intervenir lo antes posible.

La infancia es una etapa básica para toda la vida, por lo que los problemas que no se resuelvan en la misma, tendrán consecuencias en el resto de la existencia del niño.

¿Cómo saber si su hijo requiere de terapia psicológica?

Si presenta problemas de lenguaje o del habla, problemas de aprendizaje, conductas fuera de lo común tales como enojos excesivos, tristeza profunda, falta de apetito, agresividad o tiende a autolesionarse, aislamiento (nada le despierta interés o está demasiado callado), insomnio o sueño excesivo, berrinches intensos y/o frecuentes, cambios de humor repentinos y/o constantes, bajo rendimiento escolar, parece ansioso y alterado, si ha pasado o está pasando, entre otras situaciones, por alguna pérdida de un ser querido, cambio de domicilio, colegio, divorcio o problemas de pareja de sus padres.

RECUERDA que los niños, igual que los adultos, pueden padecer estrés, depresión, ansiedad, miedo, ira, celos, etc., que difícilmente pueden expresar con palabras, pero que sí pueden reflejarlos en sus problemas de conducta.

¿En que consiste la terapia infantil?

En la primera sesión se hace una entrevista inicial a los padres, para conocer la situación que causa inquietud, y cómo ésta repercute en su entorno familiar, escolar y social, y posteriormente una entrevista con el niño. A partir de entonces se comienza la evaluación psicológica que permitirá identificar los síntomas a modificar o mejorar, y que serán la base del proceso de intervención que también se inicia desde la primera sesión. La evaluación es una constante en todo el proceso terapéutico, ya que además de servir para diagnosticar, sirve para evaluar y supervisar los cambios esperados por el niño y/o los padres.
La terapia infantil se ayuda básicamente del juego y otras dinámicas que permitan al niño expresar sus sentimientos y puedan resolver sus conflictos; cada niño es diferente, por lo que la terapia que reciba será personalizada y adaptada a sus necesidades. El objetivo es ayudarles a que su hijo sea un niño sano y feliz.